PRESENTAN PROYECTO DE LEY QUE LE CAMBIA LA ECUACIÓN ECONÓMICA A LOS CALL-CENTERS
Las empresas de call-center, un sector que a fin de año ocupará a 30.000 personas, vuelven a sentirse amenazadas. Temen que un proyecto de ley elaborado por Foetra, el gremio que desde hace más de un año pelea por obtener la representación sindical de sus empleados, las haga perder competitividad y abra la puerta a juicios laborales.El texto –presentado por el diputado kirchnerista Miguel Bonasso– es planteado como una suerte de estatuto de la actividad, que en los últimos años tuvo un boom gracias a las condiciones ventajosas que exhibe el país, principalmente por el tipo de cambio y la calidad de los recursos humanos. Estas características llevaron incluso al ministro Roberto Lavagna a incluirlo entre los sectores clave en el desarrollo del país.El proyecto, que tiene 12 artículos, define al teleoperador y el alcance de la norma, que no se limita sólo a los call-centers que proveen servicios a terceros, sino también a los internos de empresas de distintos rubros.La frase claveLa norma atribuye al trabajo el estatus de insalubre, con una jornada laboral diurna máxima de 6 horas y nocturna de 5 horas y media. Y, además de un receso de media hora, incorpora descansos visuales de 15 minutos cada dos horas. En este punto, las empresas ponen su primera objeción, ya que en los hechos, llevaría el descanso hasta la hora y cuarto, que reduciría a 4 horas y 45 minutos la tarea. Según la ley 11.544 en el trabajo insalubre cada hora trabajada debe computarse como 1 hora y 20 minutos, por lo que, a los fines salariales, se paga como jornada completa. En la mayoría de las empresas de call-center, se trabajan 5 horas y 30 minutos, que se pagan por 6 completas. Si se aprobara la ley, afirman en el sector, las 4 horas y 45 minutos se abonarían por 8, lo que, estiman, incrementaría el costo laboral en 45%, según calculó una fuente de las compañías."Hay que analizar cada punto que pueda hacer perder la competitividad", advirtieron desde Atento. En la firma del grupo Telefónica, que el año pasado fue escenario de una toma por parte de Foetra, aseveraron que no tendrían inconvenientes en que se promulgue una ley que regule la actividad. "Pero –aclararon– siempre que no plantee desventajas con las normas de países naturalmente competidores, como México, Colombia, Perú y Chile".México, que por el número de población bilingüe (resultado de su cercanía con Estados Unidos) es uno de los mercados líderes, no tiene una norma exclusiva para los teleoperadores. En ese país, dependiendo de la firma, los horarios varían entre cuatro, seis y ocho horas, según informó la titular del Instituto Mexicano de Telemarketing, María Eugenia García Aguirre.JuiciosEn el seno de la Agrupación de Centros de Atención a Clientes, que desde el año pasado funciona en el ámbito de la Cámara Argentina de Comercio, son más tajantes. "Si (el proyecto) se aprueba, nos vamos", dice una fuente de la entidad, que pidió reserva. "El problema son los juicios laborales que puede desatar", añadió la fuente de la entidad que agrupa a Teletech, Teleperformance, Apex, Action Line, Clienting Group y Proyectar Conect, entre otras firmas.En ese sentido, su inquietud es que el proyecto es detallista y taxativo con respecto a todos los aspectos ambientales. Establece, por ejemplo, que la presión acústica debe ser de 70 decibeles (DB) para tareas de rutina, 55 DB para las "de alto contenido intelectual" y de 40 DB para "las que requieran comunicación verbal". También fija que, en los espacios de trabajo, la temperatura del aire deberá oscilar entre los 21º y los 23º y la humedad relativa ambiente entre 40% y 65%. Con esto, se pretende combatir a los call-center denominados de garage, versiones precarias nacidas al calor del éxito del mercado."Son cosas elementales, que hacen más al sentido común que a la genialidad legislativa", defiende Bonasso. Sin embargo, el legislador prevé que el punto que más objeciones podría generar en las empresas es el que incluye al trabajo entre los que tienen un régimen especial de jubilación, cuyos beneficiarios pueden tener hasta 10 años menos de edad y de aportes que el resto. "Podría ser el punto más controversial, pero frente a eso levantamos la evidencia de estudios médicos", dice Bonasso.ExpectativasMientras Bonasso espera que el proyecto sea sancionado antes de diciembre, en las empresas creen lo contrario. Lo próximo es su debate en las comisiones de Comunicación y Legislación del Trabajo de la Cámara Baja. "Voy a proponer el tratamiento en la primera reunión de mi comisión", anticipó el titular de la primera de ellas, Osvaldo Nemirovsci."No creemos que salga y no estamos de acuerdo en que esta suerte de convenio colectivo se fije por ley nacional. Creemos que debe enriquecerse el de Comercio, que rige la actividad", afirma en tanto Fernando Argüello Pitt, vocero de la Cámaras de Empresas Prestadoras de Servicios de Contacto para Terceros de Córdoba. Al igual que en Santa Fe, en esa provincia hay una ley de promoción de la industria que incluye exenciones impositivas y beneficios salariales.Fuente: El Cronista - www.cronista.com

0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home